PARQUE NATURAL DE DOÑANA
 
 

Si algún aspecto sobresale en Doñana para trascender hacia lo popular es la presencia de dos especies animales: el águila imperial ibérica (Aquila adalberti) pero sobre todo el lince ibérico (Lynx pardinus). En raras ocasiones, los progresos de un Parque Natural tienen eco mediático en los medios de comunicación, sin embargo, los nuevos nacimientos del lince ibérico o los descubrimientos significativos sobre su comportamiento suelen ser recogidos en las noticias de ámbito nacional, lo cual supone la prueba evidente del interés de la población general por esta especie. Esto ha convertido al lince y al águila en los dos símbolos destacados del parque.
 
Parte de esta importante atención que se le concede al lince está debida a su condición de felino más amenazado del mundo según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), ya que, aunque a principios de los años 80 existían ejemplares por toda la parte occidental de la Península, hoy esa distribución queda más reducida y es posible hallarlo casi exclusivamente en Doñana, Sierra Morena y, sobre todo, Sierra de Andújar. 

En todas estas zonas existe una numerosa población de conejos que suponen el 90% de su dieta, y pueden encontrar generosas extensiones de matorral fundamentales para cobijarse durante el día o poder reproducirse. Incluso los científicos del parque trabajan a menudo en esta última sierra, pese a la distancia geográfica, para poder llevar a cabo un seguimiento más preciso a esta especie. A priori, esta limitación geográfica se debe exclusivamente al escaso número de ejemplares existentes, apenas 250, el carácter territorial del lince y su necesidad de expandirse hacia nuevos territorios aseguran su futura expansión geográfica si continúa la tendencia de aumento de población registrada en los últimos años. El otro felino característico de este entono, el gato montés, también se halla en peligro de extinción aunque su situación es menos dramática comparativamente a la del lince.
 
En lo que respecta al resto de mamíferos del parque, los carnívoros se completan con el zorro, especialmente abundante dentro del parque; varias especies de mustélidos como la comadreja, la nutria, el tejón y el turón; y dos vivérridos: la gineta y el meloncillo. Asimismo, son especialmente frecuentes los roedores, presentes con varias especies de ratones y con el lirón careto; tres especies de artilodáctilos, ciervo, gamo y jabalí; y dos lagomorfos, liebre ibérica y conejo. El erizo y la musaraña gris son los dos insectívoros terrestres más destacados y, finalmente, llama la atención la enorme variedad, aunque escasos en población, de especies de murciélagos que se dan este entorno. Sólo el murciélago común y el murciélago de borde claro son especialmente notorios.
 
No obstante, como suele ser común en los parques naturales cercanos al Estrecho, la gran riqueza procede de la avifauna, especialmente por el número de especies migratorias que se refugian antes o después de emprender la travesía del Estrecho. En total hay catalogadas 370 especies diferentes correspondientes a 21 órdenes distintos, de las cuales 86 están catalogadas como rarezas por la Sociedad Española de Ornitología.
 
En este sentido, el ave simbólica del Parque es el águila imperial ibérica (Aquila adalberti), que al igual que el lince ibérico se encuentra en un estado crítico de conservación pues, según cifras oficiales de 2007 tan sólo quedan 240 parejas adultas en todo el territorio nacional. Esta rapaz que llega a alcanzar los 4 kilos de peso, habita en el bosque mediterráneo y suele anidar sobre encinas y alcornoques. Su dieta, al igual, que el lince está basada en conejos y liebres, aunque el águila imperial suele abordar otras especies, si hay escasez de estos. Palomas, cuervos, y algunos roedores suelen forma parte del grupo de especies alternati

       
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