PARQUE NATURAL SIERRA DE GRAZALEMA
 
 

Si a los altos y variados niveles de lluvias antes mencionados, le sumamos unas notables diferencias de altitud que comprenden desde los 200 a más de 160 metros, unos marcados contrastes de temperatura dentro del parque de entre 5 y 6 grados centígrados, o la variedad en la composición del terreno, obtenemos un amplio abanico de condiciones bioclimáticas en una pequeña área geográfica y un potencial pronunciado de creación de microclimas. Esta variedad climática es la responsable precisamente de que el Parque de la Sierra de Grazalema, con casi 1400 taxones diferentes, sea una de las zonas de Europa con mayor número de especies vegetales en menor espacio geográfico. La cifra resulta aún más llamativa al compararlas con las del resto del país y de Andalucía occidental ya que representan el 25% y el 55% del total respectivamente.
 
Por otro lado, la segunda gran característica de su vegetación es la alta presencia de variedades endémicas, es decir, especies que pueden hallarse únicamente dentro de un área concreta. Los endemismos pueden ser de varios tipos en función de la extensión geográfica que abarquen. De este modo, los endemismos ibero mauritanos, aquellas especies que podemos encontrar en la Península y el Norte de África son los más numerosos dentro del Parque con unas 150 especies. El cardo borriquero, los clavelitos de monte, el quejigo, la malva, la retama o las sonajas son algunos ejemplos de este tipo. Más delimitados geográficamente son los endemismos béticos como la alhucema, las gallinitas, las orejas de burro o el piorno. Sin embargo, la mayor curiosidad la suscitan aquellas especies que son exclusividad del Parque, los endemismos rondeños y de la Sierra de Grazalema. Se trata del grupo más reducido de especies de entre las que destaca el Pinsapo por haberse erigido como símbolo de El Parque. A esta variante de abeto cabe dedicarle un subapartado pero antes es necesario mencionar algunas de estas especies particulares:
 
1) Cirsium Gaditanum: Es conocido popularmente como cardo gaditano y florece entre junio y agosto con unos pétalos de color azul. El caliz presenta forma ovoide y suele ser, al igual que la hoja, muy espinosa. Requiere mucha humedad por lo que para localizarlos es aconsejable acercarse a los arroyos, especialmente a aquéllos con suelos calizos.
 
2) Linaria Platycalyx: Las linarias son una especie que incluye a más de 100 variedades por toda Europa y el Mediterráneo, se trata de plantas perennes con una flor muy llamativa por la forma desigual de su lóbulo. En concreto, la variante platycalyx del Parque de Grazalema es de color amarillo y es conocida popularmente como conejillos o zapatillas.
 
3) Orobanche haensele: el hopo, como se le conoce popularmente, carece de clorofila por lo que depende de otras plantas para su supervivencia. Presenta una flor llamativa en forma de lengua de dragón.
 
4) Papaver rupifragum: Suele encontrarse entre las fisuras de la piedra caliza y en los pedregales y recibe el nombre común de amapola de Grazalema. A pesar de este nombre guarda diferencias con las amapolas comunes. Las flores, de color anaranjado, son más pequeñas y con los pétalos más abiertos que los de esta especie. 

5) Erodium recoderi: Los también llamados relojitos pueden alcanzar los 40 cm de alto y destaca por su pequeña flor violácea de cinco pétalos y por una hoja dentada muy densamente presente en la planta.
 
6) Echinospartum algibicum: Este arbusto de flores amarillas y de hasta dos metros y medio de altura es frecuente encontrarlo mezclado con los alcornoques en zonas con suelo arenoso. Crece a unos 800 metros de altitud y suele ser conocido como Aulaga.
 
7) Fumana lacedulemiensis: Esta planta del género de las malvales se localiza principalmente en las zonas de suelo calcáreo.
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