Muralla Urbana de Arcos de La Frontera
Cronología:

Siglo XI-XIII

Estilo:

Arquitectura militar medieval

Historia:

Antiguo recinto amurallado almohade, donde se ha mantenido la primitiva configuración árabe de estructura urbana y tipología.

Desde el periodo de predominio musulmán, y fundamentalmente durante el siglo XIII, la villa de Arcos se va a ver inmersa en la línea del frente cristiano-musulmán, lo que propicia una serie de enfrentamientos entre ambos bandos por su control y posesión, y por tanto la necesidad de una recia muralla que haga frente a estos ataques y enfrentamientos. 

Así tras la conquista de la zona por Alfonso X el Sabio, se convierte en auténtica llave de la frontera por lo que sus defensas y su abastecimiento recibieron una especial atención. 

En la actualidad estas murallas están muy deterioradas por haber sido usadas para apoyo de viviendas, conservando sólo escasos lienzos, algunas torres y una de las puertas.

Arquitectura:

Todo el conjunto de Arcos está determinado por los restos de la vieja muralla, que se encontraba limitado a Este y a Oeste por las peñas "Nueva" y "Vieja" -donde se hallan los acantilados-, y a Norte y Sur por las escarpas. 

Así de este cerco de fortificaciones que se conservan, encontramos muchos restos imbuidos en el casco urbano, pues muchas de estas edificaciones han aprovechado su consistencia para apoyarse sobre ellos. Se trata de gruesos y elevados muros rematados por almenas pareadas, de forma cúbica, culminadas por pirámides de cuatro lados. 

La puerta más significativa, aunque con reformas y añadidos es la de Matrera, que presenta en su interior un arco rebajado y en su exterior un arco de herradura también rebajado. Sobre el vano se ha construido un pequeño camarín, que puede ser visto por ambos lados, cubierto por una cupulita sobre tambor de seis lados y rematado por una linterna. Otra puerta también contemporánea de la fortificación es la de Jerez.