Puertas de Tierra
Cronología:

Construída en el siglo XVII, aunque reformada durante la primera mitad del siglo XX, cuando adquiere su aspecto actual.

Estilo:

Militar

Localización:

Plaza de la Constitución, separando el Casco Antiguo (conocido popularmente como "Cádiz") y la zona moderna (conocida popularmente como "Puerta Tierra") de la ciudad.

Historia:

Este enclave, de vital importancia estratégica como límite del casco histórico y único acceso por tierra, se comenzó a realizar en el siglo XVII, sobre una antigua cerca medieval. Concretamente será tras el asalto inglés de 1596 cuando se inicie una importante obra de fortificación de la ciudad, que llevará a la construcción de este semibaluarte formado por varias líneas de murallas y glacis - especie de cuevas subterráneas casi laberínticas, muchas de ellas sin salida- que permitían la entrada y salida de los soldados para proteger la ciudad de los ataques enemigos.

Pero hasta la centuria siguiente la Puerta de Tierra no adquirió su fisonomía definitiva, cuando la expansión urbana por la zona de extramuros provocó que durante la primera mitad del siglo XX se plantease el derribo de este complejo defensivo, considerado entonces como un obstáculo para el desarrollo de la ciudad. Estas importantes reformas fueron realizadas por Ignacio Sala y Juan Martín Cerreño, quienes tras barajarse diferentes posibilidades, optaron por una solución intermedia que consistió en el derribo de los glacis, relleno parcial de los fosos, modificación de la torre y apertura de grandes arcos en los lienzos de muralla para el paso de vehículos y peatones. 

Así en la explanada central se situaron los triunfos de mármol dedicados a los patronos de Cádiz, realizados en Génova a inicios del siglo XVIII por los hermanos Andreoli, que hasta ese momento habían estado presidiendo la entrada del puerto, mientras que la zona interior también sufrió transformaciones, pues fueron derribados en parte los cuarteles de San Roque y Santa Elena, de los que sólo se conservan los frentes de arcadas adosados a los baluartes. 

Arquitectura:

El complejo defensivo de la Puerta de Tierra, construido con sillares de piedra ostionera y mampuesto, en la actualidad presenta un frente exterior donde se puede contemplar dos arcos abiertos en sus muros. En el centro, marca el eje de todo el conjunto un torreón bajo el que se abre el vano de acceso, con portada en mármol diseñada en 1756 por José Barnola y ejecutada bajo la dirección de Torcuato Cayón. En ella aparece una inscripción que alude a su construcción y sobre ella van los escudos real y de la ciudad, acompañados por una alegoría militar, de Cayetano de Acosta. 

En ambos lados se disponen dos grandes baluartes, llamados de San Roque y Santa Elena, por su respectiva cercanía a unas ermitas aquí existentes, que fueron derribadas al construirse en 1737 los cuarteles de la zona interior. 

En su centro se encuentra la que originariamente fue la entrada principal de la ciudad y durante mucho tiempo única entrada por tierra, a la que se accedía a través de un puente que salvaba el foso, al que precedía el complejo sistema defensivo de glacis y que fue derribado a principios del siglo XX. Tiene dos cuerpos: el inferior con dos pares de columnas toscanas que sostienen un friso de triglifos y metopas, siendo la metopa central el escudo de la ciudad y donde aparece una inscripción de 1755 dedicada a Fernando VI; el segundo cuerpo tiene en su base dos leones y una alegoría de la fama que junto a la cornisa trilobulada en la parte superior sirven para enmarcar el escudo real. La cara de este frente que da al interior de la ciudad, presenta un gran pórtico bajo arcos semicirculares, de comienzos del neoclasicismo. 

A mediados del siglo XX se abrieron dos grandes arcos para el tráfico rodado, que hicieron necesaria una remodelación del torreón central que perdió los dos cartabones laterales, aunque ganó las airosas cúpulas de las garitas.

Hoy en día el único textimonio fiel que muestra el aspecto que presentaba este conjunto antes de las últimas intervenciones, es la maqueta de Cádiz realizada en 1777 y conservada en el Museo Municipal Cortes de Cádiz.