Iglesia del Carmen y Convento de las Carmelitas
Cronología:  

Siglo XVIII (1733-1740 d.c.)

Estilo:

Barroco

Localización:

Localizada en la plaza del mismo nombre, sita en la calle Real nª 225, junto al convento de las Carmelitas.

Historia:

Considerada la iglesia más antigua de San Fernando, fue iniciada en 1733 bajo la dirección de Juan de San Román y terminada en 1740. En su interior se guarda la imagen de la Virgen del Carmen, Patrona de la ciudad y de la Marina, que en 1921 fue nombrada Alcaldesa Honoraria Perpetua y el 12 de octubre de 1951 fue coronada canónicamente. 

Pero históricamente esta Iglesia no solo ha tenido uso religioso, sino que a finales del año 1813, y como consecuencia del estado sanitario que padecía la ciudad de Cádiz, asolada por una epidemia de fiebre amarilla, se decidió que Las Cortes volvieran a la Isla de León, eligiendo este edificio como sede. Así durante unos meses la Iglesia se convirtió en el lugar de reunión, reuniones que solamente tenían lugar por las noches "para no interrumpir el culto divino diario"; y aquí permanecieron hasta el 29 de Noviembre de 1813, cuando se procedió al traslado de estas Cortes a Madrid. 

Días antes, las Cortes habían acordado conceder a la Villa el título de ciudad, con la denominación de San Fernando, y sería en esta misma Iglesia donde tuvo lugar tan solemne acto.

Arquitectura:

Unida al Convento de Carmelitas, la Iglesia de estilo barroca, pero algunos matices del estilo neoclásico, tiene forma de cruz latina con tres naves, estando separada la central de las laterales por cinco tramos de pilares a los que se adosan pilastras toscanas. 

La cubierta está realizada mediante bóveda de cañón en la nave central y bóvedas de arista en las laterales, mientras una bóveda semiesférica dividida en ocho secciones y rematada por una linterna cubre el crucero. 

El exterior ofrece una ordenada fachada de dos cuerpos, que conforma lo que es la facha principal, la torre de campanas y el frontón triangular. Verticalmente la fachada de se divide en tres calles, siendo la central de mayor anchura que las laterales. 

La puerta de ingreso al templo, se realiza mediante un arco de medio punto flanqueado por pilastras sobre las que corre un entablamento rematado por un frontón triangular partido, adornado en sus vértices por pináculos. El centro de esta composición lo ocupa una hornacina con la imagen de la Patrona, imagen esculpida en mármol obra de Cayetano de Acosta, que fue realizada en el año 1748. 

En su interior reúne un interesante patrimonio artístico y mobiliario, como el altar mayor de estilo churrigueresco y tallado en madera de cedro. También destacan de todo el conjunto el Claustro y la Sala de Profundis.