Panteón de Marinos Ilustres
Cronología:  

Siglo XVIII

Estilo:
Neoclásico y barroco
Localización:

Dentro de la población militar de San Carlos, en el paseo Capitán Conforto, s/n y la plaza del Hospital de las Anclas, junto a la Escuela de Suboficiales de la Armada.

Historia:

El Panteón de Marinos Ilustres es un edificio neoclásico del siglo XVIII ideado por el Marqués de Ureña, artífice desde 1789 de la construcción de la nueva población militar de San Carlos por orden de Carlos III.

Pensado en principio para albergar la Iglesia de la Purísima Concepción, patrona de España y de las Indias, sería transformado en panteón en el siglo XIX. Así primero bajo la dirección del ingeniero Vicente Imperial Digerí, y tres años más tarde el Marques de Ureña, se comenzó a levantar tan importante construcción, pero en 1805, con motivo de la Batalla de Trafalgar y ante la falta de medios económicos, la obra hubo de pararse.

En 1850 se retoma la construcción ya con el objetivo de formar parte, a modo de capilla, del Colegio Naval contiguo y al mismo tiempo servir como Panteón de Marinos Ilustres y albergar bellos mausoleos con restos de soldados y marinos importantes.

Tras una serie de retrasos en la obras y una gran sucesión de maestros arquitectos, su inauguración oficial –a pesar de no estar concluidas algunas partes del edificio, tuvo lugar el 2 de mayo de 1870 siendo el primer capellán del Panteón D. Juan de Palma Isola.

Su construcción se daría por finalizada al completo en 1959, cuando se habilitaron y llevaron a cabo diferentes aspectos del edificio como el cubrimiento de la nave central y cúpula, su altar mayor, el retablo, y algunas de las pinturas e imaginaría que este cobijaría.

Arquitectura:

Templo de planta de cruz latina, precedido de un vestíbulo elíptico dibujando tres naves separadas por pilares, con cúpula sobre pechinas y rematada por linterna sobre el crucero.

El altar mayor aparece sobre elevado, y tras él se encuentra una estancia con estanque circular en el centro que a modo de espejo refleja las pinturas murales de la bóveda superior.

Del exterior destaca la sobria y monumental portada de estilo neoclásico que recuerda al más puro clasicismo barroco por el juego de resaltes de la fachada y las dos semicolumnas que sostienen el entablamento con frontón generando una verticalidad desproporcionada; a la que acompaña, a ambos lados, dos cañones de 36 libras pertenecientes a uno de los barcos que participaron en la Batalla de Trafalgar, el Santísima Trinidad, que fueron rescatados del mar, según reza en las placas colocadas en ellos.

Mientras en los tramos laterales se sitúan los distintos mausoleos con restos de los marinos y personajes militares más destacados de la historia naval española.