Real Teatro de las Cortes
Cronología:  

Siglo XIX

Localización:

Se encuentra ubicado en la esquina que conforman las calles las Cortes s/n y General Serrano, de la localidad isleña.

Historia:

El Real Teatro de las Cortes de San Fernando, antes llamado Teatro Cómico, se levantó en 1804 sobre el solar que ocupaba el antiguo Coliseo de Comedias de la villa, por aquel entonces en ruina. 

Propiedad de la familia Duarte, en el año 1810 y debido a la complicada situación política que se vivía en la ciudad, por acoso francés empeñado en hacerse con el cotrol de todo el territorio español, fue elegido como lugar idoneó donde reunir a la Asamblea Legislativa recién constituida. 

Por aquel entonces la Isla de León era un recinto fuertemente protegido de los ataque enemigos, y esta situación la convertía en un lugar seguro para celebrar las reuniones de las Cortes. Desde ese momento el teatroC se convertía en sede oficial de las Cortes Generales y Extraodinarias. Para ello el edificio tuvo que reformarse y adecuarse para su nueva función, con una serie de obras encargadas al ingeniero de marina Antonio Prat,  quien acondicionó la estructura arquitectónica del recinto, reformando el escenario y patio de butacas a modo de hemiciclo. 

En 1811, se decidió trasladar estas Cortes a la vecina ciudad de Cádiz, y el teatro continuó con su antigua función teatral. 

Con el paso del tiempo han sido muchas y variadas las actividades desarrolladas en su interior, hasta incluso ha llegado a ser una sala de bingo. Pero en el año 1989 se hizo con la propiedad, y tras pasar una serie de vicisitudes que provocaron que el edificio quedara muy deteriorado, se decidió someterlo a un complejo plan de rehabilitación que ha permitido conservar parte del encanto que le llevó a ser uno de los escenarios principales de la historia de España.

Arquitectura:

En la actualidad este edificio se conjuga como una gran nave rectangular, donde se distinguen tres salas o dependencias claramente diferenciadas: el vestíbulo, la sala y la escena; que se configuran con armaduras de madera y muros de hormigón viejo. 

Las galerías laterales, que acogen los palcos, camerinos y tramoya, se apoyan en muros medianeros y pórticos de madera que se prolongan hasta la cubierta formando un conjunto arquitectónico de belleza y elegancia. 

Pero en 1810 su estructura no seria tal y como se conserva hoy día, sino que estaría adecuada a forma de hemiciclo como sede de las Cortes Generales y Extraordinarias, quedando como un patio de forma elíptica, con una tribuna central presidida por un retrato del rey Fernando VII y una mesa; dos hileras de asientos al pie de los palcos para los diputados; y gradas adaptadas a los palcos tanto inferiores como superiores destinadas al cuerpo diplomático, autoridades y al público en general.